Evita los deslumbramientos al volante !Alerta con esto!

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Los deslumbramientos producen molestias visuales transitorias como lagrimeo, parpadeo frecuente y pérdida momentánea de la vista

El temido deslumbramiento en la carretera se produce cuando en nuestro campo visual aparece una fuente luminosa de brillantez, superior a la de la iluminación general. En ese momento, se produce una contracción máxima de la pupila, acompañada de molestias visuales transitorias como lagrimeo y pérdida momentánea de la vista.

Por todo ello, el deslumbramiento provoca una situación realmente crítica y peligrosa en la carretera, ya que hace que nos enfrentemos a unos segundos de ceguera momentánea mientras continuamos circulando. A continuación, en Gossip Vehículos brindaremos estos consejos.

Túneles

Debemos tener mucho cuidado con los contrastes lumínicos en las salidas de túneles o tramos oscuros similares como, por ejemplo, las vías arboladas. Para minimizar el deslumbramiento en la salida, es recomendable bajar el parasol.

Cabe destacar que el deslumbramiento puede ser todavía más brusco después de circular por un tramo prolongado a oscuras, por lo que debemos adaptar la velocidad durante todo el tramo, respetar el límite y mantener una distancia de seguridad adecuada.

De noche

En condiciones de baja iluminación, aumentan las probabilidades de ser deslumbrado. La luz directa e inesperada de otro vehículo en un cambio de rasante, una curva o un giro nos puede cegar, por lo que debemos evitar mirar directamente a la fuente de luz y dirigir nuestra mirada a la línea del borde derecho de la calzada, que nos servirá como guía.

Cambio de luces

Debemos evitar deslumbrar a otros vehículos cuando usemos las luces de largo alcance en carretera y de noche. Para ello, es importante cambiarlas por las luces cortas antes de cruzarnos con otro vehículo. Si esto ocurre en curva, el conductor que circula por el interior debe ser el primero en realizar el cambio de luces para no deslumbrar.

Reflejos

Hay que tener cuidado también con los deslumbramientos indirectos, es decir, el reflejo de la luz en las fachadas de los edificios o en las lunas de otros vehículos, ya que también pueden provocar una ceguera inesperada.

Por la espalda

Aunque no seamos conscientes de ello, nuestros retrovisores también pueden deslumbrarnos cuando reflejan la luz que llega desde atrás; el sol o de otros carros con los faros mal regulados. Los espejos pueden multiplicar el deslumbramiento de los reflejos procedentes de distintos puntos.

Lentes de sol 

Emplear gafas de sol polarizadas y con cristales de color azulado, es recomendable cuando se conduce con el sol de cara, puesto que ayudan a evitar deslumbramientos. Debemos evitar circular con lentes de sol durante la noche o en zonas oscuras como los túneles, aunque especialmente es conveniente dejar de usarlas en cuando el sol ya no sea un problema.

Parasoles

Los parasoles son de gran ayuda para momentos puntuales de gran deslumbramiento, y como también pueden colocarse sobre la ventanilla de la puerta, evitan los deslumbramientos laterales.

Paradas de seguridad

Conducir durante muchas horas con alta luminosidad o con el sol de frente aumenta la fatiga visual, por lo que es recomendable realizar paradas frecuentes para descansar. Asimismo, debemos ser conscientes de que el efecto del deslumbramiento se agrava con la edad.

Cristales limpios

Es muy importante mantener las lunas del vehículo limpias, especialmente las delanteras y traseras, ya que cuando circulamos a contraluz, las manchas y la suciedad producen un efecto difusor que multiplica el deslumbramiento. Además, la suciedad reduce notablemente la visibilidad del conductor.

Cuida la velocidad

Cuando tengamos poca visibilidad, es mejor circular despacio. En situaciones de deslumbramiento es aconsejable diminuir la velocidad, ya que el exceso de velocidad junto a la visibilidad reducida puede causar accidentes de tráfico.

Fuente:

neomotor

 

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