Consejos sobre conducción: educación y cortesía

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Cuando nos ponemos a calcular el seguro de un auto, todos buscamos obtener el máximo de coberturas

Algo parecido ocurre con la conducción, que perseguimos estar seguros sin modificar hábitos. Pero mientras en el primer caso sí que es posible obtener una póliza completa a precio razonable, en el segundo todos debemos poner de nuestra parte.

Antes de nada, debemos ponernos al volante tranquilos. Conducir un vehículo es una actividad que puede entrañar riesgos para los demás. Es algo que siempre debemos tener en cuenta, incluso cuando tenemos prisa y hay un atasco.

Tú también estás, eres responsable de que haya tanto tráfico en ese lugar en ese momento. Por todo esto, continúen leyendo el portal de Gossip Vehículos, para que puedan informarse de la mejor manera posible. Y así, ante cualquier información sobre cortesía, puedan aplicarla cuando se requiera.

Un paso atrás a veces es una victoria

En un embotellamiento no llega primero el que más rápido va. Si ayudas en las incorporaciones y conduciendo de manera suave todos ganan fluidez.

Todos somos humanos, discúlpate

Es inevitable, todo el mundo comente alguna pequeña infracción. Lo mejor es reconocerlo y pedir perdón al otro conductor o peatón con la mano. De este modo conseguirás que no se exaspere, o al menos en un menor grado.

Da las gracias

Hay buena gente en la carretera. Cada día te encuentras con alguno, fíjate. Y si alguien tiene un detalle contigo, te deja incorporarte a la vía, por ejemplo, hay que agradecérselo. Así fomentarás que continúe con ese comportamiento.

Facilita maniobras

Si alguien te está adelantando, no pises el acelerador, ayuda a que vuelva a su carril lo antes posible, y en incoporaciones a una autovía, cambiarse al carril izquierdo facilitará su labor para que lo haga de manera más segura.

Cuida a los peatones y ciclistas

Son los más vulnerables de la vía, sin apenas protección. Respeta los pasos de cebra y, en zonas donde sea habitual encontrarse con bicicletas, conduce con especial cuidado.

Limpieza

Nada de arrojar cosas a la vía. Circulas por un espacio público y, además, te expones a una multa.

Luces antes que claxon

En este caso siempre recuerdo la fábula de Pedro y el lobo. El claxon debería usarse solamente en situaciones de emergencia real, limitarse a ese uso. Si lo empleamos en cualquier momento, pierde su sentido y eficacia. Si has de avisar a alguien, usa antes una ráfaga de luces, molesta menos.

Aparca correctamente

Aunque sea un rato, aparcar en doble fila puede incomodar la salida de alguien. Lo mismo cuando dejas el vehículo en un paso de cebra o subido a una acera. Puedes estar impidiendo que pase un descapacitado o un carro de bebé, y evitarás multas.

Presta ayuda

No en todos los lugares se puede uno detener cuando ve una avería o un accidente, pero la denegación de auxilio es un delito.

Calma en accidentes

En estas situaciones, lo importante es conservar la calma y no enzarzarse en discusiones sobre las responsabilidades del golpe. Para eso están los seguros.

Salir con el tiempo justo

Es aquí cuando comienzan los problemas. Se coge el auto ya con un gran nivel de estrés, y cualquier contratiempo no hará más que acrecentarlo.

Pillar los charcos a toda velocidad

Además de no ser muy inteligente, nunca sabes la profundidad del charco, este comportamiento, sobre todo en zonas urbanas, sólo consigue poder mojar a los viandantes.

Usar mal las luces

Hay que ver bien y ser visto. Esto no significa que siempre debas ir con las luces largas o que a la mínima conectes el antibiebla, eso molestará al resto de usuarios de la vía. En este sentido, comprobar.

Fuente:

noticias.coches

 

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