Mujer se compró la camioneta de sus sueños vendiendo raspaos en la calle y se hizo viral

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Compró la camioneta de sus sueños vendiendo raspaos
Imagen de Twitter - Compró la camioneta de sus sueños vendiendo raspaos

Una mujer se volvió viral tras publicar en su cuenta de Twitter que compró la camioneta de sus sueños vendiendo raspaos en la calle. La publicación realizada este sábado 1 de octubre por Lorena, de Villanueva, se volvería viral y actualmente cuenta con más de 31 mil likes y 400 retweets.

La idea surgió hace tres años, luego de que ‘Familia’, como conocían al único vendedor de raspaos en Villanueva, al sur de La Guajira, falleciera; y Lore, como la llaman sus amigos y familiares, era una de sus principales clientas.

«El señor falleció y a mí me encanta el raspao y siempre había querido tener una máquina para producirlo. Me surgió la idea, pero haciéndolo más grande, de fruta natural con una imagen no tan común», narra Lore.

Detalla que junto a su hermano aprovechó que en su casa había un enfriador e iniciaron produciendo su propio hielo para luego comprar una máquina raspahielo por internet con un millón de pesos que le prestó su abuelo. También logró que le prestasen un stand de madera, y así nació ‘Campo Ice’, el cual empezó a funcionar en la puerta de su casa en octubre de 2019.

Compró la camioneta de sus sueños vendiendo raspaos

Con la ayuda de su mamá probó varias veces para sacar la receta de las esencias. Como no tenía idea de como hacerlo, preguntó y buscó tutoriales en internet, y así arranco con cuatro sabores de raspaos: tamarindo, maracuyá, kola y chicle.

Lore comentó: «Iniciamos vendiendo raspao, que fue todo un éxito. Imagínate, de pasar el pueblo de comprar un raspao en mil pesos a 2.500 pesos, con una buena presentación en un vaso de 14 onzas y frutas naturales».

Fue a la semana, que se llevaron a cabo las elecciones locales a alcaldía y decidió montar un stand a la salida del colegio donde se realizaban los comicios para vender unos 100 vasos.

La profesional en mercadotecnia y relaciones internacionales expresó que: «A mí me tocó correr a buscar vasos, pitillos y la leche condensada que pensé me duraría un mes, porque se me agotó todo ese día. Vendí 475 raspaos, hacían filas para comprarlo. Con la ayuda de mi mamá, mi hermano y una amiga logré organizarme y venderlo».

Compró la camioneta de sus sueños vendiendo raspaos en la calle
Compró la camioneta de sus sueños vendiendo raspaos en la calle

En poco tiempo le pago el dinero prestado a su abuelo y efectuó un préstamo para comprar un carro en acero inoxidable, mismo con el que trabaja ahora en eventos y fiestas infantiles. Asimismo compró licores, los que incluyó en sus recetas, aprovechando las fiestas decembrinas.

Con la llegada de la pandemia tuvo que ofrecer raspao con domicilio gratis, desplazándose por el pueblo en una moto. Su horario laboral iniciaba a las ocho de la mañana y terminaba a las ocho de la noche todos los días, asegurando que compró el carro porque trabaja mucho.

Posteriormente, abrió su propio local, gracias a un préstamo que le hizo su novio. Y aunque una trabajadora robó su fórmula y le hizo competencia, eso no la desmoralizo y la llevó a reinventarse creando así los cholados de frutas, luladas y patillazos. Contando a día de hoy con unos siete productos propios.

Ahorro varios meses para comprar su auto soñado

La joven de 27 años asegura que durante meses ahorró para cumplir su sueño de tener un carro. Así, la mitad del dinero lo pagó con sus ahorros, más 15 millones de pesos que le regaló su papá, en tanto su abuela le regaló la plata del seguro. El resto es gracias al banco, que le hizo un préstamo a su papá, pues ella no cuenta con vida crediticia.

Fue al despertar este domingo que se percató de que la publicación se había vuelto viral y que le habían crecido los seguidores tanto en twitter como en Instagram

«Me han colocado mensajes positivos y cosas obscenas. Yo solo me río, no me voy a desgatar respondiéndole a personas que no conozco. Hay gente que esta peleando unos con otros, y otros me preguntan por las franquicias», concreta Lore.

Actualmente, sueña con viajar a Italia el próximo año para realizar un curso de heladería artesanal italiana con duración de dos años, esto con el fin de que seguir creciendo en su negocio.

Fuente: Nucleo Noticias

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