Fallas comunes de la Chevrolet Trax (2013-2019): ¿Por qué tu motor está haciendo «Chocomil»?

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Fue un fenómeno total. Desde su llegada en 2013, la Chevrolet Trax se posicionó rápidamente como la preferida en México. Se percibía como la aliada ideal para el entorno urbano: lo suficientemente alta para ignorar los baches, sumamente ágil para estacionar y respaldada por ese emblema de Chevrolet que proyectaba seguridad a ojos cerrados.

Hoy en día, el mercado de segunda mano está repleto de estas unidades. Son económicas, mantienen una estética vigente y, a simple vista, parecen la inversión perfecta.

Sin embargo, hay que andar con pies de plomo. Bajo esa apariencia de SUV aventurera, late la misma ingeniería del Chevrolet Sonic (el motor 1.8L Ecotec). Y si conoces un poco de mecánica, sabrás que este motor suele presentar un fallo crítico: la tendencia a mezclar el aceite con el anticongelante.

Si tienes en la mira una Trax seminueva, es vital que sepas inspeccionar el depósito de recuperación. De lo contrario, podrías estar adquiriendo un motor que, silenciosamente, está colapsando desde el interior.

Contenido Verificado por Expertos

Platicamos con Jorge Soto, especialista en General Motors, y su diagnóstico no deja lugar a dudas: «La Trax es una camioneta sumamente cumplidora… hasta que el sistema de enfriamiento decide tirar la toalla. Prácticamente ocho de cada diez Trax que recibo en el taller llegan por problemas de sobrecalentamiento o porque el dueño entró en pánico al descubrir esa característica pasta color café dentro del motor».

El Enemigo #1: El Enfriador de Aceite (El «Hacedor de Chocomil»)

La falla que define a esta generación

  • ¿Qué es? Se trata de un componente de aluminio montado directamente en el bloque del motor. Su función es permitir que el anticongelante absorba el calor del aceite para mantener una temperatura estable.

  • El Problema: Con el tiempo, los sellos internos (ligas) pierden elasticidad debido a las altas temperaturas hasta que finalmente se rompen o «tuestan».

  • El Síntoma: Al levantar el cofre para una revisión de rutina y abrir el depósito de recuperación, notarás una sustancia densa y opaca, muy similar a un café con leche o un batido de chocolate.

  • El Riesgo Real: El aceite se ha filtrado al circuito de enfriamiento. Si esto se ignora, esa mezcla viscosa obstruye el radiador, rompe las mangueras por exceso de presión y puede terminar fundiendo el motor por completo.

  • La Solución: Es necesario reemplazar el conjunto del enfriador junto con sus sellos y realizar una limpieza profunda (flushing) de todo el sistema. Es un mantenimiento laborioso, complejo y, sobre todo, bastante sucio.

Otras 3 Fallas que Heredó del Sonic

1. El famoso Código 89 (El termostato que no aguanta)

  • ¿Cómo te das cuenta? Vas manejando y, de la nada, el tablero te lanza un «Code 89». O peor: el ventilador se activa a mil por hora y no se apaga, haciendo que tu camioneta suene como si fuera a despegar.

  • ¿Qué está pasando realmente? La pieza que controla la temperatura está hecha de un plástico que, francamente, no da la talla. Con el calor de nuestras ciudades, se tuesta, se deforma o el sensor interno simplemente «tira la toalla».

  • El consejo honesto: No lo veas como una pieza permanente; trátala como algo desechable. Si quieres evitarte sustos y grúas, cámbiala por sistema cada 40,000 km. Es mejor prevenir que quedarte tirado a mitad del tráfico.

2. La Válvula PCV: Un silbido que sale caro

  • ¿Cómo te das cuenta? El motor empieza a hacer un silbido agudo, muy parecido al de una tetera hirviendo. Además, vas a sentir que la camioneta tiembla en los semáforos y notarás que te está «bebiendo» la gasolina más rápido de lo normal.

  • La trampa de fábrica: Aquí es donde Chevrolet nos la puso difícil. La válvula no se puede comprar por separado porque viene integrada en la tapa del motor. Por una falla que debería ser de unos cuantos pesos, te obligan a comprar la tapa completa, y ahí es donde el gasto se dispara entre los $2,500 y $4,000 pesos.

3. Bobinas: El problema de ir en paquete

  • ¿Cómo te das cuenta? Sientes que a la camioneta le falta «garra» al acelerar, se siente pesada o empieza a dar esos tirones molestos, como si estuviera a punto de apagarse.

  • El dilema mecánico: A diferencia de otros coches donde cambias solo la bobina que falló, en la Trax vienen las cuatro pegadas en una sola barra.

  • El golpe al bolsillo: Es un diseño que no piensa mucho en el dueño. Si se echa a perder solo una, te toca jubilar las cuatro y comprar el riel completo. Es un gasto fuerte que duele, sobre todo porque podrías haber arreglado solo una parte si el diseño fuera distinto.

🔧 El Veredicto del Mecánico

«No se lleven una idea equivocada», aclara Jorge Soto. «La Trax no es una camioneta mala en sí; de hecho, en temas de suspensión y comodidad cumple bastante bien, y para el estado de nuestras calles, aguanta los baches sin quejarse».

«El verdadero problema es que trae un sistema de enfriamiento que parece de juguete. Mi mejor consejo es este: si te vas a comprar una, no te esperes a que falle. Cambia de una vez el depósito de agua y el termostato por unos de aluminio (afortunadamente ya existen versiones de metal en el mercado de repuestos). Si haces esa mejora y no descuidas tus niveles de aceite, vas a tener camioneta para mucho tiempo. Pero si la dejas tal cual salió de agencia… tarde o temprano vas a terminar con ese ‘café’ lodoso en el radiador».


Jorge Soto
Especialista en General Motors

Guía de Compra: La Prueba del «Dedo Sucio»

Antes de soltar el dinero, haz esta inspección obligatoria

1. La prueba del depósito (La regla de oro) Con el motor totalmente FRÍO, abre el depósito del anticongelante (esa esfera transparente que ves bajo el cofre).

2. Pasa el dedo por la boquilla Sin miedo, mete el dedo y toca las paredes internas del depósito:

  • Si sale líquido limpio (rosa o naranja): Vas por buen camino, el sistema parece estar sano.

  • Si sale una pasta grasosa (como lodo o chocolate): ¡Huye! Esa es la «alerta roja». Significa que el enfriador de aceite ya colapsó y las mangueras están llenas de residuos. No te metas en ese problema; la reparación es una pesadilla y nunca queda bien a la primera.

3. Escucha el motor (El test del silbido) Prende la camioneta y pon atención. Si escuchas un silbido constante, haz este truco: saca un poco la varilla para medir el aceite. Si el ruido desaparece al sacarla, la válvula PCV ya pasó a mejor vida y te va a tocar gastar en la tapa completa del motor.

Conclusión

La Chevrolet Trax (2013-2019) sigue siendo una opción que llama mucho la atención por su precio accesible y su buen espacio interior. Es una camioneta cómoda que cumple perfectamente con lo que una familia necesita para el día a día.

Sin embargo, hay que ser realistas: no es un Toyota que puedes manejar por años olvidándote de la mecánica. Es un vehículo que te exige estar un paso adelante con el mantenimiento preventivo. Si decides comprar una, mi recomendación es que guardes un presupuesto extra para renovar el sistema de enfriamiento de inmediato.

Si haces esa inversión inicial, tendrás una excelente compañera de ruta. Pero si decides jugártela y dejarla como está… prepárate, porque tarde o temprano te va a invitar un «café con leche» que te saldrá carísimo.

Redacción por Gossipvehículos

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Carolina
Soy comunicadora Social especializada en la industria automotriz. Con 5 años de experiencia en investigación y periodismo de datos, mi rol en GossipVehículo es analizar a fondo los reportes de dueños, boletines de servicio (TSBs) y bases de datos de llamados a revisión (recalls). Mi misión es traducir la información técnica más compleja en guías claras y accionables, ayudando a nuestros lectores a entender los problemas reales de sus vehículos y a los compradores a tomar decisiones informadas. Creo firmemente que un conductor informado es un conductor seguro.