JAC eléctricos: Quejas y problemas reportados en México y Chile (Análisis 2026)

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El fenómeno de JAC en Latinoamérica ha sido un verdadero sacudón. En apenas tres años, la firma china ha logrado una hazaña que muchos daban por perdida: hacer que los autos eléctricos dejen de ser un lujo en México y Chile, lanzando modelos que cuestan prácticamente lo mismo que uno de gasolina.

Pero claro, vender autos a manos llenas significa también acumular una montaña de historias de usuarios, y no todas son precisamente color de rosa. Si tienes el ojo puesto en un JAC E10X (o E-JS1) o en la SUV E-JS4 este 2026, es clave que no te quedes solo con la foto bonita del catálogo, sino que escuches qué dicen de verdad los que se suben a ellos cada mañana.

¿Se trata de problemas que te dejarán tirado o son solo detalles que se perdonan por el ahorro? Vamos a meternos debajo del capó para analizar la realidad técnica de estos vehículos.

Modelos eléctricos más populares en la región

Para que este análisis sea realmente útil, primero hay que ponerles nombre y apellido a los protagonistas. Casi todos los testimonios y reportes técnicos de 2026 se concentran en estos dos modelos, que son los que realmente están moviendo la aguja en la región:

1. El pequeño de la familia: JAC E10X (México) / E-JS1 (Chile)

Es, básicamente, el mismo coche con distinto nombre según el país. Se ha ganado el título del «eléctrico del pueblo» porque es el más barato que puedes comprar hoy en día.

  • Su rol: Un urbano puro. Es pequeño, fácil de estacionar y el favorito de quienes quieren dejar de visitar la gasolinera sin gastar una fortuna.

  • El contexto: Al ser el modelo de entrada, es donde más se nota el esfuerzo de la marca por bajar costos, lo que genera opiniones divididas sobre su resistencia a largo plazo.

2. La apuesta familiar: JAC E-JS4

Aquí ya hablamos de una SUV compacta con mucha más presencia. Ha ganado muchísimo terreno no solo en cocheras familiares, sino también en las calles.

  • Su rol: Se ha vuelto la herramienta de trabajo estrella para conductores de Uber o DiDi que buscan rentabilidad, además de ser la opción lógica para familias que necesitan espacio.

  • El contexto: Al ser un vehículo que suele recorrer muchísimos kilómetros al día (especialmente en plataformas de transporte), es el modelo que más rápido saca a la luz cualquier detalle mecánico o de software bajo uso intensivo.

Quejas y problemas más reportados (2023–2026)

Para entender qué está pasando realmente con JAC en 2026, hemos cruzado datos de foros de dueños reales, reportes de seguridad (como Latin NCAP) y las alertas que organismos como el SERNAC en Chile o la Profeco en México han puesto sobre la mesa. Aquí tienes el resumen sin filtros:

1. El dilema de la carga (Crítico en Chile)

Esta es, quizá, la piedra en el zapato más grande para los dueños en Chile.

  • El conflicto técnico: Los modelos JAC suelen usar el estándar de carga chino (GB/T). Sin embargo, casi toda la red pública en Chile usa el estándar europeo (CCS2).

  • En el día a día: Aunque el auto viene con un adaptador para cargarlo en casa (lento), para usar los cargadores rápidos de la carretera necesitas un adaptador que es carísimo (puede rondar el $1.000.000 CLP). Sin eso, el auto queda prácticamente «atrapado» en la ciudad, ya que viajar tramos largos se vuelve una odisea de planificación.

2. Seguridad: La mancha de las «0 estrellas»

Si la seguridad es tu prioridad número uno, este punto es ineludible.

  • El veredicto: El JAC E10X / E-JS1 pasó por las pruebas de Latin NCAP y el resultado fue un rotundo cero.

  • ¿Por qué?: El reporte señaló una estructura inestable ante choques frontales y protección deficiente para el pecho del conductor. Además, hubo mucha polémica con el sistema de corte de energía tras un accidente, que en algunas pruebas simplemente no funcionó como debía.

3. Neumáticos de baja adherencia («Llantas jabón»)

Este es el reporte número uno en México, sobre todo cuando llegan las lluvias.

  • La realidad: Para maximizar la autonomía, JAC equipa llantas de marca china con muy baja resistencia al rodado. ¿El problema? Tienen muy poco agarre.

  • El riesgo: Muchos usuarios dicen que el auto «patina» o derrapa en curvas cerradas o frenadas bruscas si el pavimento está apenas húmedo.

  • Consejo de dueño: Casi todos recomiendan cambiar los neumáticos por marcas como Michelin o Continental apenas salgas de la agencia. Es un gasto extra, pero te da paz mental.

4. El fantasma de la «Pantalla Negra»

Como casi todo en estos autos se controla desde la pantalla táctil, si esta falla, el auto se vuelve un dolor de cabeza.

  • La falla: Hay reportes constantes de pantallas que se congelan o que simplemente no encienden.

  • El impacto: En el E10X, los controles del aire acondicionado son digitales. Si la pantalla muere, no puedes desempañar los vidrios ni enfriar el auto. A veces se arregla reiniciando el sistema, pero es un fallo recurrente que molesta bastante.

5. Sensores y electrónica «sensible»

  • Presión de llantas (TPMS): Es muy común que el tablero te avise que una llanta está baja cuando, en realidad, está perfecta. Son sensores algo temperamentales.

  • Frenado regenerativo: Algunos dueños notan que la sensación del pedal cambia de un día para otro o que el auto no «retiene» con la misma fuerza, lo que suele requerir una actualización de software en el taller oficial.

¿Son fallas graves o casos aislados?

Para cerrar con una visión justa, no todo son señales de alerta. Si ponemos al JAC frente a sus rivales y bajo el microscopio técnico de este 2026, el panorama se equilibra bastante:

1. JAC vs. El resto de «gigantes» chinos (BYD, MG)

Hay que ser claros: JAC juega en la liga del bajo costo.

  • La diferencia: Si te subes a un BYD Dolphin o a un MG4, vas a notar de inmediato mejores plásticos, un aislamiento del ruido exterior superior y pantallas que responden más rápido.

  • El factor precio: El JAC cuesta una fracción de lo que valen esos modelos. Es la opción para quien busca la utilidad eléctrica pura sin pagar el «impuesto» por acabados de lujo o tecnología de punta. Es, en esencia, un vehículo honesto con su etiqueta de precio.

2. Lo que sí aguanta: Motor y Batería

Curiosamente, donde muchos esperarían fallas, JAC ha dado la sorpresa.

  • Robustez física: A diferencia de otros componentes, el motor eléctrico y las celdas de la batería (que son de Litio Ferro-fosfato o LFP) han salido muy valientes.

  • Degradación: En estos primeros tres años de uso intensivo, hay poquísimos reportes de baterías que pierdan capacidad de forma drástica. Si lo cuidas, el «corazón» del auto parece estar hecho para durar.

Conclusión del análisis

Si tuviéramos que resumir la experiencia JAC en 2026, sería así:

Es muy poco probable que el auto te deje tirado en medio de la calle por una falla mecánica grave. Sin embargo, es muy probable que tengas que «aprender a convivir» con un software a veces lento, ruidos de plásticos en la cabina o la logística de buscar adaptadores para cargarlo fuera de casa.

Es un auto para el pragmático: aquel que pone el ahorro de combustible y el mantenimiento barato por encima de la sofisticación tecnológica o el estatus.

Disponibilidad de repuestos: El talón de Aquiles

Esta es la queja que más vas a escuchar en los grupos de dueños.

  • El problema: Si tienes un percance estético o un choque (faros, defensas, puertas), ármate de paciencia.

  • Los tiempos: En México y Chile, es común que las piezas de carrocería tarden de 2 a 4 meses en llegar desde China.

  • Lo que sí hay: Las piezas de mantenimiento básico (filtros de cabina, pastillas de freno) suelen estar en stock, así que por ese lado no deberías tener problemas.

¿Cuánto vas a gastar? (Estimados 2026)

La buena noticia es que, mientras no choques, tu bolsillo va a estar muy tranquilo:

  • Mantenimiento preventivo: Es ridículamente barato. Un servicio de 10,000 km ronda los $1,500 – $2,500 MXN ($80,000 – $120,000 CLP). Básicamente, solo pagas por una revisión de niveles, rotación de llantas y que le echen un ojo a la electrónica.

  • Adaptador CCS2 (Chile): Si quieres usar los cargadores rápidos de las carreteras chinas con tu auto chino (GB/T), prepárate para invertir cerca de $1,000 USD en un adaptador de buena calidad. No escatimes aquí; uno barato puede dañar tu puerto de carga.

  • Seguros: Ojo aquí. En 2026, las primas para eléctricos chinos han subido. Las aseguradoras saben que si chocas, el auto pasará meses en el taller, y eso encarece la póliza.

¿Vale la pena comprar un JAC eléctrico en 2026?

La respuesta corta es: depende totalmente de para qué lo quieras.

✅ SÍ te conviene si:

  • Presupuesto ajustado: Quieres ser eléctrico hoy mismo sin gastar lo que cuesta un Tesla o un BYD de gama alta.

  • Tu vida es la ciudad: Vas de la casa a la oficina, al súper y de vuelta. Si tienes cargador en casa (Wallbox), el ahorro es masivo.

  • Es el «segundo del equipo»: Tienes un auto de gasolina para los viajes largos y el JAC para el trote diario en el tráfico.

  • Eres conductor de App: Si trabajas en Uber o DiDi (especialmente con la SUV E-JS4), el ahorro en combustible y aceite se traduce directamente en más dinero para ti.

❌ NO te conviene si:

  • Viajas mucho por carretera: La falta de cargadores compatibles (Chile) y el hecho de que la batería se agota mucho más rápido si vas a más de 100 km/h te darán «ansiedad de rango».

  • La seguridad es tu obsesión: Si tienes niños y te quita el sueño la calificación de 0 estrellas de Latin NCAP, mejor busca otras opciones.

  • No puedes tener el auto parado: Si es tu único vehículo y no tienes margen para esperar un mes por un repuesto en caso de choque leve, podrías pasar un mal rato.

Consejo final: Antes de soltar el dinero, pide una prueba de manejo larga. Fíjate bien en el puerto de carga que trae (algunas unidades 2026 ya vienen actualizadas) y pide una cotización del seguro para que no te lleves sorpresas.

Redacción por Gossipvehículo

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Carolina
Soy comunicadora Social especializada en la industria automotriz. Con 5 años de experiencia en investigación y periodismo de datos, mi rol en GossipVehículo es analizar a fondo los reportes de dueños, boletines de servicio (TSBs) y bases de datos de llamados a revisión (recalls). Mi misión es traducir la información técnica más compleja en guías claras y accionables, ayudando a nuestros lectores a entender los problemas reales de sus vehículos y a los compradores a tomar decisiones informadas. Creo firmemente que un conductor informado es un conductor seguro.