A finales de 2019, el debut de la segunda entrega del Chevrolet Onix transformó por completo las reglas del juego en la región. Lo que antes era un coche básico y cumplidor evolucionó en una propuesta que obligó a sus rivales a ponerse las pilas en temas de tecnología y protección al pasajero. No obstante, el paso del tiempo y el rodaje masivo han dejado claro que, a pesar de sus virtudes, este modelo no está libre de «pecados» mecánicos.
Si te encuentras en busca de una unidad de segunda mano en mercados como el chileno, mexicano, brasileño o colombiano —o si ya guardas uno en tu cochera y sospechas de algún comportamiento inusual—, esta radiografía es indispensable. Recopilamos experiencias directas de mecánicos expertos, comunidades de usuarios y alertas de fábrica para contarte lo que realmente sucede bajo el capó de un Onix.
¿Qué versiones y motores analiza este artículo?

Este desglose técnico se centra específicamente en la arquitectura GEM (Global Emerging Markets), abarcando todas las unidades fabricadas durante el periodo 2019-2022.
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Motorizaciones: El análisis cubre desde el dinámico 1.0 Turbo de 3 cilindros (el alma de las variantes Premier y RS) hasta el 1.2 atmosférico (protagonista en las calles de México y Colombia) y el eficiente 1.0 aspirado (el favorito del mercado brasileño).
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Sistemas de Transmisión: Se incluyen las evaluaciones tanto para las cajas manuales de 5 y 6 relaciones como para la automática de 6 velocidades.
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Carrocerías: La información es válida para ambas siluetas del catálogo: el juvenil Hatchback y el familiar Sedán (bautizado como Onix Plus en diversos territorios).
Fallas comunes del Chevrolet Onix (2019–2022)
1. El fantasma del fuego: Recall 2019-2020
Es inevitable repasar la historia de este modelo sin detenerse en el masivo llamado a revisión que marcó sus primeros pasos en el mercado.
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El origen: Un desajuste en la programación del motor (mapeo) generaba un exceso de presión y calor en los cilindros. En situaciones límite, esto fracturaba el pistón, permitiendo que el aceite escapara hacia componentes incandescentes, desatando incendios.
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Aparición: Se manifestaba en vehículos prácticamente salidos de agencia o con muy poco rodaje.
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Nivel de riesgo: Crítico. La gran mayoría de los ejemplares fueron saneados en talleres oficiales. Si te interesa un modelo 2019 o 2020, es obligatorio confirmar que el parche de software fue aplicado.
2. Correa de distribución sumergida: El talón de Aquiles
Este diseño técnico es el factor más determinante para la vida útil de los motores 1.0 Turbo y 1.2.
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El origen: La correa funciona dentro del cárter para minimizar el roce. No obstante, emplear un aceite que no cumpla las normas exactas o estirar los plazos de mantenimiento deshace el caucho. Estos residuos obstruyen la succión de la bomba de aceite, provocando que el motor se gripe por falta de flujo.
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Aparición: Los fallos graves suelen surgir a partir de los 60,000 km si hubo negligencia en el lubricante.
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Nivel de riesgo: Muy Alto. La supervivencia del motor depende del uso exclusivo de aceite sintético Dexos 1 Gen 2 o Gen 3.
3. Duendes electrónicos y la interfaz MyLink
Aunque su conectividad es envidiable para su categoría, la gestión digital suele presentar ciertos «caprichos».
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El origen: Pantallas que se bloquean, cortes inesperados con el smartphone y, en ocasiones, un consumo excesivo que agota la batería de fábrica antes de tiempo.
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Aparición: Puede ocurrir en cualquier momento, incluso desde los primeros 10,000 km.
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Nivel de riesgo: Bajo/Medio. Usualmente se corrige con un refresco de software o instalando una batería de mayor capacidad.
4. Caja automática: Saltos o transiciones bruscas
Aunque la transmisión de 6 marchas suele ser robusta, no todos los propietarios han tenido una experiencia fluida.
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El origen: Sensación de «patadas» o tirones al cambiar entre primera y segunda, o al reducir marchas. Generalmente, el culpable es un sensor de presión descalibrado o la necesidad de una nueva versión del software del módulo (TCM).
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Aparición: Se ha documentado en el rango de los 30,000 a 50,000 km.
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Nivel de riesgo: Medio. En la mayoría de los casos, se trata de un ajuste electrónico y no de una rotura interna de la caja.
5. Desgaste en el tren de rodaje y frenado
El coche es urbanita por naturaleza, pero el castigo de los baches latinoamericanos acelera el desgaste de ciertos componentes.
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Suspensión: Golpeteos secos al frente, normalmente derivados de los bujes de la barra estabilizadora o las bieletas.
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Frenos: Vida útil corta en las pastillas (a veces duran menos de 20,000 km) y chirridos metálicos por la entrada de polvo en el mecanismo.
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Nivel de riesgo: Bajo. Son detalles de mantenimiento rutinario que no suponen una fortuna.
6. Ruidos de ajuste en el habitáculo («Grillos»)
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El origen: El predominio de plásticos rígidos facilita que, con el vibrar diario, surjan pequeños sonidos en la consola, los paneles de las puertas y los pilares centrales.
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Nivel de riesgo: Estético. No compromete la integridad del auto, pero puede resultar molesto si buscas una experiencia de conducción silenciosa.
Resumen de Confiabilidad y Puntos Clave

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Planta Motriz (Turbo): Incidencia Moderada / Riesgo Crítico. Exige una disciplina absoluta en los mantenimientos y el uso de lubricante con sello Dexos.
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Sistema Eléctrico: Incidencia Frecuente / Riesgo Leve. Se trata principalmente de errores de programación en la interfaz MyLink.
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Caja Automática: Incidencia Escasa / Riesgo Moderado. Es fundamental confirmar que las transiciones de marcha sean fluidas durante el test drive.
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Tren de Rodaje y Frenado: Incidencia Moderada / Riesgo Leve. Presenta un deterioro natural que se ve acentuado por las condiciones irregulares del asfalto regional.
Veredicto del Especialista
El Chevrolet Onix (2019-2022) destaca como una opción sobresaliente si valoras el ahorro de gasolina y la protección a bordo, especialmente porque sus 6 bolsas de aire de fábrica rompieron el molde en su categoría. No obstante, el rendimiento de su motor turbo depende directamente de un mantenimiento meticuloso. Un descuido del dueño previo con el tipo de lubricante o el ignorar los llamados a revisión puede convertir una buena compra en un dolor de cabeza.
Recomendación de cierre: Al explorar el mercado de segunda mano, dale preferencia a las unidades Chevrolet que cuenten con su bitácora de mantenimiento timbrada por el concesionario. Además, no olvides echar un vistazo por el tapón de llenado de aceite; una inspección visual de la correa de distribución puede decirte mucho sobre la salud real del motor.
Redacción por Gossipvehículo






































