Ford Escape 2017-2019: Fallas más frecuentes y qué revisar antes de comprar

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Si te atrae la idea de estrenar una SUV que se sienta ágil, luzca actual y no se perciba anticuada, lo más seguro es que la Ford Escape de tercera generación (esa versión renovada que vimos entre 2017 y 2019) esté en tu radar. A día de hoy, continúa siendo una de las alternativas favoritas de quienes buscan un coche usado, principalmente porque logra mezclar muy bien un interior espacioso con un equipamiento tecnológico que todavía se siente vigente.

Eso sí, seamos realistas: que un modelo sea muy buscado no significa que sea infalible. Comprar un vehículo con recorrido previo es todo un arte que exige no dejarse llevar solo por la apariencia, ya que entender su «salud» mecánica es la única forma de proteger tu bolsillo a largo plazo. En las siguientes líneas, vamos a desmenuzar este modelo sin filtros, revelando sus puntos débiles más frecuentes y dándote los mejores consejos para que revises cada detalle antes de dar el paso definitivo y concretar la compra.

Motores disponibles en la Ford Escape 2017-2019

Para entender por qué estas camionetas a veces dan guerra, primero hay que ver qué traen dentro. En esos años, Ford sacó tres motores muy distintos, y la verdad es que la experiencia (y los sustos en el taller) cambian totalmente dependiendo de cuál elijas:

  • El 2.5L iVCT (Atmósferico): Es el que viene en la versión más básica, la «S». No tiene turbo, así que no esperes que salga disparado en los semáforos con sus 168 caballos. Pero ojo, que sea el más «lento» es su mayor virtud: al ser un motor sencillo, es el que menos problemas da. Los mecánicos lo aman porque es aguantador y no tiene tantas piezas que puedan romperse. Es la compra inteligente si lo que quieres es dormir tranquilo.

  • El 1.5L EcoBoost (Turbo): Este es el que más vas a ver en las versiones intermedias, y sobre el papel suena genial porque gasta poco y se mueve bien con 179 caballos. Pero, siendo honestos, es el «niño problema» de la familia. Ha dado bastantes dolores de cabeza y tiene un historial de fallas que ha dejado a más de uno tirado. Si estás viendo uno de estos, hay que revisarlo con lupa.

  • El 2.0L EcoBoost (Turbo): Este es el consentido de la versión Titanium y es otra historia. Con 245 caballos, la camioneta se siente realmente potente y responde de maravilla. Es mucho más robusto que el de 1.5L, pero no te confíes: al ser un motor turbo de inyección directa, si no eres impecable con sus mantenimientos, te lo va a cobrar caro.

Fallas más frecuentes de la Ford Escape 2017-2019

Mira, aunque hay mucha gente que anda feliz con su Escape y no le ha dado ni un ruido en años, la verdad es que este modelo tiene sus «mañas». Si te estás asomando a los foros o hablas con mecánicos que se las saben todas, estos son los puntos donde la camioneta suele flojear:

La caja de cambios (Transmisión 6F35)

Casi todas estas Escape llevan la misma caja de seis velocidades. El problema típico, sobre todo en las de 2017, es que a veces se pone «berrinchuda». Vas a sentir que da tirones, que se sacude cuando pasas de primera a segunda o que, al acelerar, se queda pensando un segundo antes de reaccionar. Si notas vibraciones raras al arrancar o ves manchas rojas en el piso, ¡ojo!, porque el convertidor de par podría estar pidiendo chequera.

El drama del motor EcoBoost (Fuga de refrigerante)

Este es el «coco» de la Ford Escape, especialmente en la 2018 con motor 1.5L. Hay un defecto de diseño que hace que el anticongelante se cuele donde no debe: adentro de los cilindros. No es una falla cualquiera; si te pasa, muchas veces la solución termina siendo cambiar el motor entero.

  • ¿Cómo te das cuenta? Si ves que el nivel del líquido baja y baja pero no hay charco en el suelo, o si por el escape sale un humo blanco con olor dulce, mejor sal corriendo.

El sistema de enfriamiento

Incluso si el motor se salva de lo anterior, el sistema que lo mantiene fresco es delicado. Las bombas de agua no suelen aguantar mucho más de los 100,000 km. Como estos motores turbo calientan muchísimo, si la bomba falla y no te das cuenta rápido, puedes darle un calentón al motor que doble la junta de la culata. Si escuchas que el ventilador suena como turbina de avión todo el tiempo, algo no va bien.

«Gremlins» eléctricos

A veces la electrónica se vuelve un poco loca. Hay dueños que se quejan de que la batería se les muere de la nada tras dejar el coche parado un fin de semana (algún módulo se queda «despierto» consumiendo luz). También el sistema SYNC 3 (la pantalla) a veces se queda trabado o se pelea con el Bluetooth, aunque esto último normalmente se arregla actualizando el software.

Sensores y camaritas

Ford le metió mucha tecnología de asistencia, pero a veces los sensores se ensucian o les entra humedad y empiezan a dar falsas alarmas, como el aviso de punto ciego que pita sin que haya nadie. También checa bien la cámara de reversa; hubo hasta llamados a revisión porque a veces se queda la pantalla en negro justo cuando más la necesitas.

Qué revisar antes de comprar una Ford Escape usada

No dejes que la emoción de subirte a tu «nueva» SUV te nuble la vista. Antes de soltar un solo billete por una Ford Escape de estos años, saca esta lista y revísala punto por punto como si fueras un experto:

  • Bajo el capó (Niveles y «pistas»): Abre el motor cuando esté frío. Fíjate bien en el depósito del anticongelante; si está casi vacío, es una señal de alerta roja, especialmente en el motor 1.5L. Un truco de oro: destapa por donde se le echa el aceite; si ves una especie de «mayonesa» o pasta café clara, significa que el agua se está mezclando con el aceite. Si ves eso, ¡da media vuelta y vete!

  • El historial de vida del coche: Pide facturas o registros de mantenimiento. Un motor EcoBoost al que no le cambiaron el aceite sagradamente (cada 8,000 km o menos) es básicamente una bomba de tiempo para el turbo. No te conformes con un «está al día», pide pruebas.

  • Siente la transmisión (Prueba de manejo): No te limites a dar una vuelta a la manzana. Sácala a la calle y a la autopista. Pon mucha atención a cómo arranca desde un semáforo con el acelerador suave; si sientes que el coche da un golpe, se jalonea o se queda «pensando» antes de avanzar, es muy probable que la caja esté pidiendo auxilio.

  • Inspección «de suelo»: Tírate al piso un momento y mira debajo, justo detrás de las llantas delanteras y en el centro. Busca manchas frescas de aceite negro o de ese líquido rojizo típico de la transmisión. Si el piso está manchado, el coche también lo está.

  • Juega con todos los botones: Prueba absolutamente todo lo eléctrico. Prende el aire a tope, activa la calefacción de los asientos, abre y cierra el portón trasero eléctrico un par de veces y asegúrate de que la cámara de reversa no se quede en negro. A veces, lo que parece un detalle tonto termina siendo un fallo de sensores carísimo de arreglar.

¿Es confiable la Ford Escape 2017-2019?

Si buscas una respuesta rápida, la verdad es que todo depende de qué motor traiga bajo el capó. Muchos se preguntan si una Ford Escape 2019 es una compra segura, pero la realidad es que, si la pones junto a una Toyota RAV4 o una Honda CR-V (que son las reinas de la durabilidad), la Escape sale con calificaciones un poco divididas.

Aquí el truco está en saber elegir:

  • Si te vas por el motor 2.5L (el que no tiene turbo): Te estás llevando una camioneta bastante fiel. No te va a dar muchos dolores de cabeza y es de esas que aguantan el paso de los años sin quejarse tanto.

  • Si prefieres el 2.0L EcoBoost: Vas a tener una máquina con mucha garra y, en general, bastante sólida. Eso sí, solo vale la pena si el dueño anterior fue exageradamente cuidadoso con sus servicios.

  • El «pero» de la historia es el 1.5L EcoBoost: Este motor es el que le baja los puntos a toda la gama. Con ese riesgo tan alto de que el refrigerante se cuele al motor y cause un desastre total, la confiabilidad se va al suelo.

Ventajas de comprar una Ford Escape 2017-2019

A ver, no todo son malas noticias; la verdad es que la Ford Escape tiene unos puntos a favor que pegan muy duro si sabes lo que buscas:

  • Manejo y confort: Se conduce de maravilla, casi como si fuera un coche deportivo pero más alto. Se siente súper ágil en las curvas, la suspensión se come bien los baches y, lo mejor de todo, la cabina es tan silenciosa que te olvidas del caos de afuera.

  • Tecnología que sí funciona: El sistema SYNC 3 (que llegó en 2017) es una joya. Es muy fácil de usar, no se traba y te conecta el iPhone o el Android a la primera, sin pelearte con mil menús.

  • Espacio para todos: Atrás hay sitio de sobra para que los pasajeros estiren las piernas, y la cajuela es enorme. Si tienes familia pequeña o te gusta salir a carretera los fines de semana, te va a encantar.

  • El precio es la clave: Como se deprecia más rápido que las japonesas, puedes llevarte una Escape «full equipo» (con sus asientos de piel, techo panorámico y todas las asistencias) por lo mismo que pagarías por una CR-V o una RAV4 básica y pelada.

En resumen: ¿Te conviene comprar una Ford Escape 2017-2019 usada?

La respuesta es un , pero solo si vas con los ojos bien abiertos. Es una opción increíble para quien busca un diseño moderno, mucha tecnología y un manejo divertido sin vaciar la cuenta del banco.

Mi mejor consejo es este: huye de las versiones con el motor 1.5L EcoBoost. La única excepción es que el vendedor te enseñe facturas de la agencia Ford demostrando que ya le cambiaron el motor por el diseño nuevo (el famoso «short block»). Si te vas por la segura con los motores 2.5L o 2.0L, le pagas una revisión a un mecánico de confianza antes de soltar el dinero y el coche tiene sus servicios al día, te estarás llevando una camioneta excelente a casa.

Redacción por Gossipvehículo

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Carolina
Soy comunicadora Social especializada en la industria automotriz. Con 5 años de experiencia en investigación y periodismo de datos, mi rol en GossipVehículo es analizar a fondo los reportes de dueños, boletines de servicio (TSBs) y bases de datos de llamados a revisión (recalls). Mi misión es traducir la información técnica más compleja en guías claras y accionables, ayudando a nuestros lectores a entender los problemas reales de sus vehículos y a los compradores a tomar decisiones informadas. Creo firmemente que un conductor informado es un conductor seguro.