Nissan NP300 2016 a 2020: Fallas comunes y problemas más reportados

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Hemos reunido las vivencias de dueños reales, la visión de expertos en el taller y especificaciones técnicas para analizar a fondo la Nissan NP300 (plataforma D23) de los años 2016 a 2020. Nuestra intención es mostrarte cómo se comporta esta camioneta en el mundo real: es importante aclarar que no todos los vehículos sufren estas averías, ya que el estado de cada unidad está estrechamente ligado a la rigurosidad de sus servicios y a si fue exigida en trabajos pesados o disfrutada para paseos familiares.

Fallas comunes reportadas en la Nissan NP300 2016 a 2020

A continuación, te detallo los dolores de cabeza más comunes que han compartido los usuarios y lo que se ve día a día en los talleres.

1. Atascamiento del Filtro de Partículas (DPF) Qué está pasando:

El DPF es como una «trampa» que retiene el hollín para no contaminar tanto. Para limpiarse solo, necesita que salgas a carretera y le des ritmo. En la NP300, este sistema es algo caprichoso y se tapa rápido si no tiene las condiciones adecuadas.

  • Lo que vas a notar:
  • Se enciende una luz de aviso en el tablero.

  • Sientes que la camioneta no camina (el motor se «capa» para no dañarse).

  • Notas que te está gastando más combustible de la cuenta.

  • Por qué sucede:
  • Es el mal típico de las camionetas que solo se usan en ciudad, para vueltas cortas o que pasan mucho tiempo en ralentí, donde el motor nunca calienta lo suficiente para quemar esa suciedad. Pasa a cualquier kilometraje si no sale a estirar las piernas a la carretera.
  • Qué hacer: Si estás viendo una usada, averigua si el dueño anterior solo la usaba para ir al súper. No te olvides de preguntar si alguna vez tuvieron que llevarla al taller para una limpieza forzada.

2. Fatiga prematura del embrague y volante bimasa (Caja Manual)

  • Qué está pasando: El volante bimasa ayuda a que no sientas vibraciones, pero en la NP300 manual no parece aguantar el ritmo pesado por mucho tiempo y se rinde antes de lo esperado.
  • Lo que vas a notar:
  • El pedal del embrague se siente raro, como una esponja o con vibraciones.

  • Te llega un olor a quemado después de algo tan simple como subir una rampa.

  • Los cambios no entran suaves cuando la camioneta está fría.

  • Al acelerar fuerte, las revoluciones suben pero la camioneta no agarra velocidad.

  • Por qué sucede: Se ve mucho entre los 40,000 y 80,000 km. La cosa empeora si la usas para remolcar o si te la pasas en el tráfico pesado de la ciudad arrancando y frenando a cada rato.
  • Qué hacer: Cuando la pruebes, ponla en cuarta o quinta a baja velocidad y pisa el acelerador; si el motor se revoluciona pero no avanzas, ese embrague ya pidió el cambio. Prepárate, porque cambiar el kit completo con el volante bimasa no es nada barato.

3. Goteras de aceite en retenes y distribución

  • Qué está pasando: Se han visto casos donde la camioneta empieza a «marcar territorio» por fugas en el retén del cigüeñal o, lo que es más frecuente, por la junta de la tapa de la cadena de distribución.
  • Lo que vas a notar:
  • Manchas de aceite en el piso de tu cochera.

  • Si te asomas por debajo, ves la parte baja del motor toda manchada o «sudada» de aceite.

  • Por qué sucede: Suele dar la cara a partir de los 60,000 o 80,000 km. No es algo que vaya a romper el motor mañana mismo, pero si te descuidas y baja mucho el nivel, podrías tener un problema serio.
  • Qué hacer: Es clave que te agaches y revises el motor por debajo sin las protecciones de plástico. A veces las limpian antes de venderlas para que no se note la fuga, así que mira con cuidado.

4. Mangueras del Intercooler o Turbo que se sueltan o rajan

  • Qué está pasando: Los tubos que llevan el aire al turbo (sobre todo en las que tienen dos turbos) se agrietan o se sueltan porque las abrazaderas son algo débiles o la goma no aguanta tanta presión.
  • Lo que vas a notar:
  • Un soplido fuerte, como si se saliera el aire, cada vez que aceleras.

  • Empieza a aventar humo negro por el escape.

  • Te quedas sin fuerza de repente.

  • Ves manchas de aceite alrededor de las mangueras bajo el cofre.

  • Por qué sucede: En uso normal, casi siempre después de los 50,000 km o cuando le exiges mucho en carretera.
  • Qué hacer: Dale un vistazo a las mangueras negras más gruesas para ver si tienen rajaduras o si se sienten flojas. Es un arreglo fácil y barato, pero si te pasa en medio de la nada, te arruina el viaje.

5. Suspensión trasera que se «agacha» (Versiones Multilink)

  • Qué está pasando: Las versiones más equipadas de la NP300 cambiaron los muelles tradicionales por resortes para que sea más cómoda. El problema es que, aunque es muy suave, no aguanta mucho peso antes de vencerse.
  • Lo que vas a notar:
  • La camioneta se ve muy caída de atrás incluso con poquita carga.

  • Sientes un golpe seco al pasar un tope si traes algo de peso en la batea.

  • Por qué sucede: Pasa en camionetas que se usan para trabajar de verdad. No es que algo esté roto, es que el diseño está hecho para que sea cómoda como un coche, pero se queda corta para el trabajo pesado.

¿Estas fallas son graves o parte del desgaste normal?

Para que no te lleves sorpresas, es clave separar las cosas:

¿Hay fallas graves o de estructura? La respuesta corta es no. En esta NP300 (la D23) no vas a encontrar motores que explotan de la nada ni chasis que se parten a la mitad. Ese miedo venía de la generación anterior (la D40), pero aquí, a menos que la sobrecargues de forma brutal o dejes que el óxido se la coma, la camioneta es sólida.

Uso y mantenimiento: el verdadero secreto

  • El lío del DPF: Más que un fallo, es un tema de saber usarla. Si te compras una pick-up diésel moderna para moverte solo por el barrio o ir a la tienda, te va a dar problemas sí o sí.

  • El punto débil: El embrague es, sin duda, el talón de Aquiles. No dura tanto como el de una Hilux o una D-Max; así que, si eliges la manual, acéptalo como un gasto de mantenimiento caro que te tocará hacer antes de lo previsto.

  • Cuestiones menores: Las mangueras que se sueltan o esas pequeñas manchas de aceite son «detallitos» de los componentes externos. Se arreglan fácil y no matan al motor, siempre y cuando no los dejes pasar por meses.

En pocas palabras: La gran mayoría de los reportes son por piezas que se desgastan rápido o accesorios que fallan, pero el corazón de la camioneta y su estructura son aguantadores.

¿Conviene comprar una Nissan NP300 2016 a 2020 usada?

¿Vale la pena comprarla? La realidad es que sí, pero todo depende de para qué la necesites. No es una camioneta «para todo el mundo», y aquí te digo por qué:

Es una compra inteligente si:

  • Buscas confort ante todo: Es, sin duda, la pick-up más cómoda de su categoría; esa suspensión trasera hace que no vayas saltando como en otras camionetas de trabajo.

  • Le vas a dar un uso variado: Si planeas usarla tanto para el día a día como para salir a carretera o de paseo el fin de semana.

  • Te importa el consumo: El motor responde de maravilla y no te va a vaciar la cartera en la gasolinera.

  • Tiene papeles en mano: Si el dueño anterior te demuestra que le hizo todos sus servicios a tiempo en la agencia, tienes media batalla ganada con el tema del DPF.

Piénsalo dos veces o mejor busca otra opción si:

  • La vas a traer «al tope» de carga: Si tu plan es cargarle más de 800 kg todos los días, la suspensión va a sufrir y, si es manual, el embrague te va a durar un suspiro.

  • Solo vas a ir a la esquina: Si tus trayectos son de 10 minutos en el tráfico de la ciudad, el filtro DPF se va a convertir en tu peor pesadilla y vas a vivir en el taller.

Qué revisar antes de comprar una NP300 de estos años

Si tienes una unidad Nissan en la mira, aquí tienes una lista de verificación rápida para que tú o tu mecánico de confianza la revisen a fondo antes de cerrar el trato:

  • Prueba de fuego al embrague (en las manuales): Fíjate si el pedal vibra de más o si sientes que el motor se revoluciona sin que la camioneta gane velocidad en marchas largas. Cambiar esto duele en la cartera.

  • Radiografía del DPF: No te quedes solo con lo que te digan; conecta un escáner OBD2. Revisa si hay errores guardados en el sistema de emisiones o si tiene un historial de limpiezas (regeneraciones) que fallaron.

  • Mirada por debajo: Agáchate y busca rastros de aceite donde se unen el motor y la caja. También dale un vistazo al diferencial trasero para asegurarte de que los sellos no estén goteando.

  • Mangueras del turbo: Pasa la mano o revisa visualmente los tubos de goma negros de la admisión. Si ves grietas o mucho aceite pegajoso alrededor, es señal de que hay fugas de presión.

  • El primer encendido del día: Dile al dueño que quieres prenderla en frío. Escucha bien la cadena de distribución; el ruido metálico debe desaparecer en un par de segundos. Si el «traqueteo» sigue, el tensor de la cadena podría estar pidiendo cambio.

  • Prueba del sistema 4×4: Pon la doble (4H y 4L) en un terreno de tierra o grava, nunca en pavimento. Asegúrate de que los engranajes entren bien y que las luces del tablero se queden fijas, sin parpadear.

Conclusión

En pocas palabras, la Nissan NP300 (2016-2020) es una máquina muy sólida donde realmente importa: el motor y el chasis aguantan el trato rudo, y encima te ofrece un manejo mucho más cómodo que la mayoría de sus rivales.

Sus «pecados» ya los conocemos de sobra: el filtro DPF sufre si no sale a carretera y el embrague manual no es el más guerrero del mercado. Si vas con ojo clínico, revisas esos puntos específicos y te aseguras de que ha sido bien cuidada, te llevas una camioneta lógica, cumplidora y muy confiable para el mercado de segunda mano.

Redacción por Gossipvehículos

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Carolina
Soy comunicadora Social especializada en la industria automotriz. Con 5 años de experiencia en investigación y periodismo de datos, mi rol en GossipVehículo es analizar a fondo los reportes de dueños, boletines de servicio (TSBs) y bases de datos de llamados a revisión (recalls). Mi misión es traducir la información técnica más compleja en guías claras y accionables, ayudando a nuestros lectores a entender los problemas reales de sus vehículos y a los compradores a tomar decisiones informadas. Creo firmemente que un conductor informado es un conductor seguro.