Hacia 2017, el mercado mexicano le dio la bienvenida al Chevrolet Beat, el sucesor encargado de tomar la estafeta del Spark Classic. Hasta su despedida en 2021, este pequeño gigante se posicionó como la opción predilecta de General Motors para quienes buscaban su primer coche: un aliado citadino, ahorrador y sin complicaciones mecánicas.
Gracias a que estiraba cada litro de gasolina y sus visitas al taller eran sumamente económicas, se convirtió en la herramienta de trabajo estándar para conductores de plataformas y empresas. Por eso, el verdadero desafío actual para cualquier comprador es dar con una unidad que haya tenido un uso particular y no haya pasado sus mejores años como transporte público o utilitario.
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Bajo el cofre: Propulsor de 1.2 litros y 4 cilindros con 81 caballos.
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Versiones: Disponible en cortes Hatchback y Notchback (con cajuela).
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Disponibilidad: Actualmente solo lo encontrarás en el mercado de usados.
Problemas comunes del Chevrolet Beat 2018–2021

Si estás pensando en uno, toma nota: basándonos en la experiencia real de dueños y expertos en talleres de México, estas son las «dolencias» que debes revisar con lupa.
A. El sistema de enfriamiento (El punto más delicado) Es, sin duda, el eslabón más débil. Como el motor opera a temperaturas muy elevadas, las piezas de plástico sufren un desgaste acelerado que no puedes ignorar.
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El lío: Fugas constantes de refrigerante.
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¿Qué revisar?
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El depósito: Con el calor se vuelve quebradizo y aparecen microfisuras que evaporan el líquido antes de que toque el suelo.
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Tomas y termostato: Al ser de material plástico, suelen romperse o quedarse trabados.
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La señal de alerta: Si al estacionarte percibes un aroma dulce o notas que el nivel del tanque baja aunque no veas manchas en el piso.
B. Código P0300 y el temido «Check Engine» Es casi una tradición ver el tablero de un Beat con el testigo del motor encendido o parpadeando.
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El lío: Fallos en la combustión. Notarás que el coche vibra de más, se siente «burro» al acelerar y el consumo de gasolina se dispara.
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El origen: Tanto la bobina como los cables de las bujías son de batalla corta y se degradan rápido; los cables suelen quemarse por dentro.
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El remedio: Lo ideal es no escatimar y reemplazar el kit completo (bobina y cables) al mismo tiempo para asegurar el tiro.
C. Ruidos en la suspensión delantera Aunque nació para la selva de asfalto, los baches y topes de nuestras calles le pasan factura rápidamente.
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El lío: Golpeteos secos o sonidos metálicos cada vez que pasas por un terreno irregular.
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Los sospechosos de siempre:
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Bieletas: Esas pequeñas varillas estabilizadoras suelen tronar antes de tiempo.
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Bases y amortiguadores: Si las bases se vencen, sentirás que la dirección está «floja» y el coche perderá firmeza.
D. Caja de cambios y el Clutch Casi todos los Beat que circulan son de transmisión manual, y ahí el desgaste se nota en el tacto.
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El lío: Batallar para que entren las velocidades (sobre todo la primera y la reversa) o sentir el pedal del embrague «aguado» o chicloso.
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El origen: Por lo general, no es un problema interno de los engranajes, sino del chicote (el cable) que se estira o se daña con el tráfico pesado.
¿Son problemas graves o normales para su segmento?
Veredicto: Se trata de piezas que se cansan rápido, no de defectos mortales.
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Nivel de riesgo: De bajo a moderado. Lo bueno es que, si no los dejas pasar, ninguno de estos detalles te va a obligar a reconstruir el motor o la caja de velocidades.
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¿Qué tanto duele al bolsillo? Realmente poco. El gran fuerte del Beat es que sus refacciones son de las más baratas del mercado; cambiar un depósito, la bobina o los componentes de la suspensión es accesible y cualquier mecánico de confianza le sabe mover.
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Frente a la competencia: Si lo comparas con un March o un Grand i10, quizá el Beat se sienta un poco más frágil de suspensión, pero a cambio, el mantenimiento te saldrá mucho más barato que en esos modelos.
¿Conviene comprar un Chevrolet Beat usado?

Te conviene llevártelo si:
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Es tu primer vehículo y no quieres desfalcarte en el intento.
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Tu rutina es 100% en la ciudad (vueltas al trabajo, la escuela o el súper).
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Te importa más que la gasolina rinda al máximo que tener un motor potente o acabados de lujo.
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Tienes la suerte de hallar uno que haya sido de uso personal, con un historial limpio y papeles en regla.
Piénsalo dos veces si:
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Sales seguido a carretera (le falta estabilidad a ritmos altos y le cuesta bastante rebasar).
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Planeas llevar a 5 adultos cómodos (atrás el espacio es bastante castigado).
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La seguridad es tu prioridad número uno (su estructura es de diseño antiguo y no brilla en este apartado).
⚠️ Lo que debes checar antes de soltar el dinero:
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Kilometraje real: Fíjate en el desgaste del volante, la palanca y los pedales. Si el tablero dice que tiene poco uso pero el volante ya brilla de lo gastado, seguramente le bajaron el kilometraje.
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El estado del anticongelante: Con el motor frío, echa un ojo al depósito. Si notas residuos cafés, sarro o, por el contrario, ves que el depósito está sospechosamente nuevo, es probable que haya sufrido calentones.
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Prueba de fuego en baches: Llévalo a una calle empedrada o con parches. Si se siente flojo o suena como «sonaja», ve preparando la cartera para renovar la suspensión.
Conclusión
El Chevrolet Beat 2018–2021 es, en toda la extensión de la palabra, un coche de Chevrolet sincero: no te promete lujos que no tiene, sino movilidad eficiente por un precio justo. Sus pecados mecánicos no son un misterio ni te dejarán en la quiebra; de hecho, lo mejor que tiene es lo predecible que resulta.
Su verdadera debilidad no está en el diseño, sino en la «mala vida» que llevaron la mayoría de estas unidades tras años de batalla en el transporte público. Si tienes la suerte de toparte con uno que haya sido consentido, tendrás un compañero incansable para el día a día.
Redacción por Gossipvehículos






































